viernes, 6 de mayo de 2011

No puedo ver tanta mentira organizada (opinión)

Quién lo hubiera dicho, Pedro y Pablo tenían razón. Parece increíble como la mentalidad competitiva e interesada del hombre ha llevado a generar sistemas de engaños continuos. Parece mentira que nos mientan así, descaradamente, como si fueramos seres inferiores desposeídos de la verdad.

Allí está la base de la mentira: que uno se apropie de la verdad y la difunda, y claro, como es la verdad quien va cuestionarla. El discurso único de la verdad descarta cualquier otra posibilidad opositora, que en sí, lo único que pasa es que crezca más la primera proposición.

El ejemplo en la realidad está más que claro. Obviamente parto de la premisa que soy un simple hombre en un mundo totalmente complejo, pero que el presidente de Estados Unidos salga a respaldar el operativo que dio muerte a Bin Laden parece una tomada de pelo.

Principalmente, como puede ser que un Nobel de la Paz apoye el asesinato. Más allá de que Bin Laden era un ser deleznable y principal culpable de la criminalización de los árabes, debía ser llevado a juicio. Si era culpable de los atentados del 11 de septiembre y los de Madrid y Londres debía ser procesado por un tribunal internacional. Tal como dijo el documentalista Michael Moore para la televisión estadounidense, si los jerarcas nazis, quienes mataron a 6 millones de judíos, fueron juzgados en Nüremberg, ¿por qué no enjuiciar a Bin Laden también?.

Si el gobierno estadounidense sabía donde estaba –la información se la sacaron a un hombre en Guantánamo mediante torturas- ¿por qué no organizó un operativo para capturar a Bin Laden y en todo caso desde la información que él pudiera brindar desbaratar toda la organización terrorista de Al Qaeda que tanto les preocupa?

Además, suena raro que pase todo esto justo ahora, cuando Obama venía perdiendo popularidad en EEUU. Suena raro que Pakistán, aliado del gobierno estadounidense en Medio Oriente, tenía una base militar a un kilómetro y medio y no sabían de la existencia de Bin Laden en el lugar.

Bin Laden fue encontrado en el más obvio de los lugares y no es casualidad que haya sucedido justo ahora. Mientras sigue esta campaña donde asesinos matan a asesinos, uno de éstos se erige como el gran “pacifista” y ganador. Obama queda bien parada ante la opinión pública, quienes festejan en la Zona Cero con champagne y pochoclos, y sigue “peleando por la paz” con sus tropas instaladas en Irak y Afganistán, ya que Al Qaeda en cualquier momento puede, supuestamente, cometer otro atentado como represalia.

Lás armas esconden un fin ecónomico. Militarizar todo este conflicto tiene un fin: la economía de Estados Unidos depende de las guerras, ya que al haber más guerra incrementará su industria armamentista, pieza clave en su economía. Y, por otro lado, esta supuesta “batalla contra el terrorismo” encierra un fin netamente económico que es el petróleo y su explotación.

Parece mentira que Obama salga ahora a decir: “El mundo es un lugar más seguro”. Es hipocresía y demagogia en estado puro. Cómo puede ser el mundo más seguro si quedó demostrado una vez más que la mayor potencia mundial puede pasar por alto toda diplomacia y entrar a cualquier país a asesinar a cualquiera que vaya en contra de sus intereses.

Esa es la mentira organizada, la de crear buenos y malos. Matar es matar siempre, no hay justificación. Los países Occidentales que se jactan de ser los paraísos republicanos con estado de derecho, pueden pisar y machacar las normas a su antojo. El derecho deja de ser derecho y comienza a funcionar como un arma para estos sectores dominante, un arma que se lee sólo como ellos quieren que se lea.

Y aquí la cuestión más preocupante es qué hacemos nosotros como sociedad, como ciudadanos. Parece que las decisiones políticas, económicas y militares nos pasaran por delante sin que podamos intervenir ni opinar. Es esto lo que de ahora en más hay que plantearse. ¿Vamos a dejar que sigan mientiéndonos en la cara los poderosos y sus sistemas de reproducción de esas mentiras o vamos a unirnos como sociedad para romper ese discurso único y de una vez poder comenzar a tener una sociedad más igualitaria y veraz?

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