miércoles, 18 de mayo de 2011

El arte como elemento de cambio (nota)

Cine con personas discapacitadas 
EL ARTE COMO ELEMENTO DE CAMBIO
Las películas más allá de su fin estético, pueden ayudar a cambiar y a crear una sociedad más justa e inclusiva

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A pesar de lo que se cree, el cine no es sólo resaltar la figura de un determinado estereotipo de sociedad, sino que también sirve para mostrar otras realidades, es decir, ese lado B, donde personas y situaciones están olvidadas por la mayoría. Trabajar en una película con persona discapacitadas acaba con la invisibilización y genera concientización a la vez que  enseña esa cara de nosotros mismos que no conocemos.

Más allá de su fin estético, el cine puede ayudar a cambiar la situación de personas que son excluidas de la sociedad. Desde siempre el cine trató el tema de los discapacitados, como en El jorobado de Notre Dame, en 1923 de Worsley, Luces de la Ciudad (City lights), en 1931, de Charles Chaplin o Freaks/La parada de los monstruos, de Tod Browning, en 1932.

El  cine es un elemento de cambio y es el reflejo mismo de la sociedad, por lo tanto, si muestra cómo son las cosas dentro de ese conjunto de personas, será allí cuando comenzará la transformación. “El arte tiene todos los sentidos. El arte puede cambiar los comportamientos, las personas y los pensamientos para bien o para mal”, aseguró la legendaria actriz argentina, Norma Aleandro, quien trabajó en 2009 con una chica con síndrome de dawn en Anita del director Marcos Carnevale.


Aleandro aseguró que integró la película por su gran contenido social: “Me pareció importante una película que se contaba una cosa que se tienen bastante olvidada: que la mayoría de los discapacitados pueden trabajar  y tienen que estar integrados  a la sociedad y el trabajo es muy importante para eso al igual que la educación. Deben estar en la mejor de las igualdades, en la más posible de ellas”.

La licenciada en Comunicación Social, Noelia Segui, quien actualmente está rodando un cortometraje junto a chicos de un centro para discapacitados en San Justo, aseguró que el cine es “una herramienta de expresión fundamental. Todo lo que tenga que ver con el arte favorece a que los chicos puedan expresarse, y hasta a veces terapéutico”

El corto documental que llevan a cabo, financiado por la Secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), por un lado promociona los derechos de las personas con discapacidad y por  el otro lado ayuda a que los chicos tengan acceso a una cámara y puedan tener parte de decisión en lo que se va a filmar.

La idea del corto, según contó Segui, es visitar diferentes instituciones  que trabajen con discapacidad  para que den su mirada. El objetivo del film es “ayudar a entender otras realidades que el ciudadano común no puede ver y qué cosas se puede hacer uno desde su lugar”, aseveró la licenciada.

El arte tiene múltiples finalidades, pero siempre tiene una acción directa sobre las personas lo aprecien. El cine es una herramienta para hacer un poco más justa la sociedad actual, donde si las personas no cumplen un cierto canon de “normalidad” son invisibilizadas e indiferenciadas. “Los discapacitados son un sector vulnerable, que se los excluye, que no tiene participación y no se pueden comunicar”, analizó Segui

Una obra cinematográfica que no genere en quien la mire una reflexión deja de ser una buena. Más allá de lo estético, el argumento, las imágenes y los personajes deben estremecer a las personas. En la presentación de su película  Anita el director Marcos Carnevale consideró que su película  buscaba "generar conciencia"  en pos de una "sociedad inclusiva".

Este tipo de películas, además de mostrar belleza en cada escena, tienen una gran importancia en cuanto a la inserción del discapacitado. En Anita, Alejandra Manzo, la chica dawn, experimentó, como parte de un grupo, situaciones que nunca antes había tenido. “Ella tenia tal entusiasmo, se sentía por primera vez en su vida  protagonista de algo que los demás también la consideraban protagonista. Fue muy importante para ella”, recordó Aleandro.

La actriz argentina, que también protagonizó en Estados Unidos Gaby: una historia verdadera, que trata sobre una mujer que tenía deficiencia mental, aseguró que con respecto a la difusión de temas sociales “el cine ayuda mucho porque es una cosa masiva y, sobre todo, si está artísticamente bien tratado”.

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Gaby, la pionera

Gaby: Una historia verdadera es una película de 1987 del director Luis Mandoki y con coproducción  estadounidense-mexicana, que narra la vida de la poetisa y escritora mexicana Gaby Brimmer, quien nació con una parálisis que le impedía cualquier movimiento o expresión, salvo de su pie izquierdo.

La historia cuenta como su abuela  Florencia, una indígena mejicana, que también tenía muy limitadas sus posibilidades comunicativas, le sirvió de apoyo, de voz y de cuerpo. Gracias a su ayuda, Gabriela aprendió a leer y escribir, a conducir un coche  y accedió a toda su educación, incluida la universitaria. La película también muestra como ambas tuvieron que soportar la discriminación de una sociedad injusta con las mujeres indígenas y con los discapacitados para lograr las pretensiones de Gaby.

El film se erige como uno de las pioneros en la reivindicación de los discapacitados en cuanto a su situación educativa, sexual y social. A su vez, muestra como a pesar de su severa discapacidad, Gabriela se hizo visible en su sociedad y se convirtió a partir de los años ochenta en un ejemplo de lucha para el movimiento por los derechos de las personas con discapacidad.

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