domingo, 18 de septiembre de 2011

La implicancia política del Show-lender

   Como faltaban escándalos políticos en la Argentina, ciertos diputados opositores no quisieron que la población se pierda de esos jugosos y divertidos casos y decidieron darle un nuevo capítulo a la novela de Sergio Schoklender.  No alcanzaba con que la Justicia, tal como lo marca nuestra República, se encargue, entonces decidieron ser ellos los que tomen el mando de la cuestión.  Por eso,  el jueves, a pedido del bloque duro de opositores –Peronismo Federal, UCR y PRO-, el ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo fue a dar explicaciones al Congreso sobre las acusaciones que recaen sobre él: malversación de fondos públicos y lavado de dinero. Las comisiones que lo recibieron fueron la de Asuntos Constitucionales , presidida por la peronista federal Graciela Camaño, y la de Vivienda, comandada por el radical Hipólito Faustinelli.

   Entre las acusaciones más fuertes que dijo el imputado ante los congresistas fue que el funcionario de la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE) Fernando Pocino fue a verlo para decirle que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, había dicho que termine con sus denuncias sobre los desvíos del dinero. Asimismo, acusó al kirchnerismo de utilizar a la fundación como una “caja política”, que entre otros fines, financió la campaña de Amado Boudou  y Abel Fatala en la Ciudad.

Ante tamañas denuncias, la voz que no podía faltar era la de la presidenta de Madre de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. “Está atrapado, sin salida. Ya no sabe más que hacer que mentir y difamar. Miente, miente, miente asquerosamente”, exclamó en una entrevista radial y  desestimó categóricamente las acusaciones hechas por el ex apoderado de su fundación. En tanto, Hebe también ha sido invitada a un plenario con los diputados opositores, aunque ya aseguró que no irá.

   Si bien lo de Schoklender tiene una clara vinculación con el Gobierno, en cuanto a que éste último debía auditar los planes de vivienda,  a lo que más a suena este caso es a que ciertas oposiciones, ante el horripilante resultado en las PASO, quieran dan un manotazo de ahogado y tratar de raspar votos de donde sea incriminando al kirchnerismo. Ojo, quizás casos de corrupción no falten en el Ejecutivo, pero sin dudas éste se muestra como una estrategia política, más parecida a una chicana vil que a una búsqueda honesta de justicia.  Sobre todo cuando las acusantes más fuertes son la diputada Camaño, esposa de Luis “declaraciones juradas en blanco” Barrionuevo,  y la “Piba” Bullrich, maestra en el arte de cambiar de partidos. En política nunca falta el “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”.

   La oposición ya venía tanteando por donde entrarle al oficialismo y bajarlos un poco del caballo de la victoria. Primero se esperanzaron con que el  lío de los departamentos de Zaffaroni  los haría tambalear, luego algunos hablaron del fraude electoral y remataron con la citación de Schoklender. Parecen no haber aprendido de la historia de Elisa Carrió: la política no se hace sólo con denuncias. Ante la falta de planes propositivos, ciertos opositores prefirieron despotricar antes que ofrecer. Hasta que no se cuente el último voto el 23 de octubre no se sabrá cómo les fue, aunque ya las PASO les hayan advertido que ese no era el camino.

   Si se ve los guarismos de las Primarias, sería raro que la estafa del ex apoderado de Madres tenga relevancia a nivel eleccionario. Inclusive, varias encuestas arrojan que la Presidenta crecería tres o cuatro puntos  porcentuales, mientras que Hermes Binner  segundearía llegando casi al 20. En cambio, y paradojalmente, los sectores más acérrimos a la denuncia perderían cierto caudal de votos de su ya pobre cosecha.

No hay comentarios:

Publicar un comentario