sábado, 17 de septiembre de 2011

Caso Schoklender: siguen las controversias

   Se puede creer, si se quiere,  que la Justicia no funciona –cómo se vio en la absolución del ex presidente Carlos Menem- , pero de ahí a aseverar que los diputados son los capaces de juzgar a un imputado, es otra cosa. Lo cierto es que el ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, acusado de malversación de fondos públicos y lavado de dinero, se dio un paseo el jueves por el anexo de la Cámara Baja para dar explicaciones ante los legisladores opositores y un puñado filo-oficialistas.
   
   Las comisiones que lo recibieron, a puertas cerradas,  fueron la de Vivienda, presidida por el radical Hipólito Faustinelli, y la de Asuntos Constitucionales comandada por la peronista federal Graciela Camaño.  Allí, Schoklender brindó explicaciones, ante una veintena de diputados del bloque duro opositor– Peronismo Federal, UCR, PRO- que lo habían llamado,  acerca del uso de dinero proveniente del Estado en el plan de viviendas Sueños Compartidos.

   “Hay funcionarios involucrados en los dichos y en la documentación. Es imprescindible que la Justicia le dé a esta causa el impulso que le debe dar y no el impulso que el Ejecutivo le está fijando”,  enfatizó Camaño,  a lo que el diputado por el Frente Amplio Progresista, Alberto Macaluze, le respondió que si el ex apoderado de Madres  “puede mentir ante la propia Justicia para no autoincriminarse”, por qué debería decir la verdad en el Congreso.  E ironizó: “Llamar a Schoklender para hablar de viviendas, es como llamar al Gordo Valor para hablar de piratas del asfalto”.

   Entre las acusaciones más fuertes que dijo el imputado ante los congresistas fue que el funcionario de la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE) Fernando Pocino fue a verlo para decirle que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, había dicho que termine con sus denuncias sobre los desvíos del dinero. Asimismo, acusó al kirchnerismo de utilizar a la fundación como una “caja política”, que entre otros fines, financió la campaña de Amado Boudou en la Ciudad.
   
   Ante tamañas denuncias, la voz que no podía faltar era la de la presidenta de Madre de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. “Está atrapado, sin salida. Ya no sabe más que hacer que mentir y difamar. Miente, miente, miente asquerosamente”, exclamó en una entrevista radial y  desestimó categóricamente las acusaciones hechas por el ex apoderado de su fundación. En tanto, Hebe también ha sido invitada a un plenario con los diputados opositores, aunque ya aseguró que no irá.
  
   Aunque en la Argentina de estos tiempos los cambalaches políticos no faltan, el caso Schoklender ha sacado a la luz varios interrogantes. ¿Por qué debería un imputado dar explicaciones ante el Congreso  si en realidad debe hacerlo en la Justicia? ¿Es esta una chicana política de ciertas oposiciones para desestabilizar al Gobierno luego de  la arrasadora victoria en las Primarias o realmente están buscando justicia y combatiendo la corrupción? Por lo pronto, tal como mostró la absolución de Menem y los otros 17 acusados en el tráfico de armas, los juicios que comprometen al poder político están llenos de obstáculos y –casi- siempre terminan en impunidad para varios de los involucrados.



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