lunes, 17 de octubre de 2011

El Peronismo: ¿Todo o nada?

Hoy, 17 de octubre, todos los argentinos sabemos que ocurre: el día de la lealtad peronista. Pero, como tantas otras fechas, no sabemos bien qué es, por qué se festeja, quiénes la festejan. La razón de tal complicación es que no sabemos bien qué es el peronismo, no sabemos cuál es el exponente máximo de esa fuerza política, ni dónde está. Si dos personajes políticos antagónicos, con diferentes planes de gobierno, se autodenominan "peronistas" ¿a quién debemos creerle? Es un concepto tan amplio que a la vez que dice todo no dice nada. Todo puede ser peronista, y a la vez nada puede serlo. ¿Qué es lo único que sabemos del peronismo?  Que significa poder, que significa hoy en la argentina el medio por el cual obtener el poder. Significa ese cartel que varios políticos cuelgan en su frente para conseguir votos, usufructuando un imaginario colectivo instalado hace ya varias décadas que nadie sabe bien qué representa.

El peronismo se puede definir como contradicción, como conflicto, en la más filósofica de las acepciones. Es que es realmente un concepto tan ambigüo que puede tener dos vertientes tan disímiles en sus concepciones pero a la vez sentirse parte de un mismo ideario político. ¿Cómo puede ser que "la derecha" y "la izquierda" puedan convivir en un mismo partido? Muchos peronistas de distinto pelaje dirán: "Es un movimiento amplio", pero al ser un "movimiento" tan vasto pierde su real significado. Si quiere decir todo no quiere decir nada.

¿Cómo puede ser que el líder del partido, Juan Domingo Perón, haya integrado un golpe de estado en el ´43 y mantuviera ideas fascistas y, a la vez, haya hecho escuelas y hospitales como nunca en la historia? ¿Cómo puede ser que a la vez que cooptaba medios de comunicación mejoraba la situación de los trabajadores? Y así se suceden miles y miles de contradicciones dentro de un partido que la única idea base es "la justicia social", pero la realización varía según la conveniencia coyuntural, es decir, que  puede hacerlo desde  un gobierno autoritario, o uno democrático, o un gobierno de izquierda, o  uno de derecha, o uno populista, o uno neoliberal.

Podría escribir hojas y hojas de qué es y qué no es el peronismo y así lo han hecho muchísimo autores. Pero lo que quiero recalcar es cómo ciertos personajes políticos se aprovechan de aquella vana idea que tenemos todos en el  imaginario para usarla como si ellos fueran parte de ella. Quiero decir, todos tenemos instalados el mito de que "el peronismo es el único que puede gobernar", entonces muchos políticos aprovechan ese "saber" popular para ponerse el mote de peronistas y de ahí intentar ganar elecciones. Pero a la vez, esa concepción vaga que tenemos del justicialismo no quiere decir nada, no refiere a nada concreto, a nada palpable. O, si se quiere ser optimista, a todo.

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